La ciencia de la enseñanza

La ciencia de la enseñanza

Partimos del principio de que la educación no se considera un arte en el que cada profesor o maestro o cada enfoque utilizan los procedimientos que creen que son más eficaces. Se considera que la educación es una ciencia en la que se debe evaluar con precisión la eficacia de cada procedimiento y usar los procedimientos que realmente sean más eficaces, vengan de donde vengan.

Se ha descubierto que el repertorio de habilidades de una persona depende de la adquisición de capacidades específicas para aprender esas habilidades. Cuando alguna de esas capacidades está ausente, es muy difícil o imposible enseñar ese repertorio de habilidades. La estrategia educativa con cada niño ha pasado a ser el identificar las capacidades ausentes y establecerlas (o inducirlas). Cada capacidad está definida de una manera completamente clara, en términos físicos objetivamente observables y en términos funcionales a nivel motivacional, y se han desarrollado procedimientos muy específicos y precisos que permiten inducirlas en las personas que carecen de ellas.